Formación con sus datos, no con los del manual
Los ejercicios se montan sobre casos de su operación. Se aprende igual y además el equipo sale con algo que puede usar el lunes.
Formación oficial de Microsoft impartida por un Microsoft Certified Trainer, sobre sus propios datos y sus propios casos. Porque el curso genérico se olvida en dos semanas.
Los ejercicios se montan sobre casos de su operación. Se aprende igual y además el equipo sale con algo que puede usar el lunes.
PL-300 de Power BI, PL-200 y PL-400 de Power Platform, AZ-900 y AZ-104 de Azure, AI-102 de IA, MS-900 de Microsoft 365. Con simulacros y acompañamiento hasta el examen.
En cada proyecto que hacemos, alguien de su equipo construye con nosotros. No es un extra que se cotiza aparte: es cómo evitamos que dependa de nosotros.
La herramienta implantada y nadie la usa. Sesiones cortas por perfil, material breve y seguimiento del uso real durante las primeras semanas.
Medio día o un día sobre algo concreto: DAX, modelado, Power Automate, prompts para Copilot. Para equipos que ya trabajan y necesitan resolver algo puntual.
Todo lo que verá abajo lo usamos en proyectos reales. Si algo no está en la lista, se lo decimos antes de empezar y no después.
No. La transferencia de conocimiento va dentro: su equipo aprende mientras construimos. Solo se cotizan por separado las rutas de certificación formales y los talleres cerrados.
El examen lo aplica Microsoft a través de sus centros autorizados. Nosotros preparamos, hacemos simulacros y acompañamos la inscripción; aprobar depende del alumno.
Entre 6 y 12 para que sea práctico. Por encima de 15 deja de haber tiempo para resolver dudas y se convierte en una charla.
Sí, y suele ser donde más se nota. Las rutas se ajustan al punto de partida real del grupo, que casi nunca es el que dice el organigrama.
Ocurre, y es un argumento a favor de formar a más de uno y de dejar la documentación hecha. Un equipo donde solo una persona sabe algo ya tenía el problema antes de la formación.
Veinte minutos bastan para saber si hay proyecto. Si no lo hay, se lo decimos de frente.